dicen que cien hordas de pinchos aguardan agazapados tras la ventana, que todas las flautas agonizan en la próxima esquina y el viento silba canciones cadáver mientras nos rechinan los tiempos aullido
aseguran que ya no hay agua vacía y los escombros en el tejado reinan mientras todas las culebras supuran luegos.
sigo sin entender qué pasó, ni cuándo y mucho menos cómo pero tú
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