Confieso que uno de mis defectos es esta manía de visualizarlo todo, si me cuentas que ves una vaca volando, yo me imagino una vaca con sus alitas revoloteando por encima de la cabeza y así paso ratos francamente surrealistas, he aquí algunos ejemplos que sufro cada día.
Yo entiendo sacar al perro, sacar la lengua, pero hay otras expresiones que me dejan cual iceberg a punto de estallar. ¿Qué es eso de sacar la basura? Acaso hablamos de un pariente molesto, o es que la sacamos al fresco para que se oree y no le entren frustraciones malolientes.
– Voy a sacar el friegaplatos –. Me dice mi vecina y yo me preocupo, una señora tan mayor seguro que se hace daño con tamaña mudanza.
– Acabo de tender la lavadora –. Me llama mi amiga, y con estupor espero no use pinzas de las de los chinos porque no van a aguantar tanto peso (de la lavadora, no de mi amiga), saldrá despedida y se descuajaringará.
Y cuando Pili, fantástica ella enfundada en sus tacones sin fin, vocifera que le ha tocado la pedrea… ¿quién es la pedrea? o ¿es lo que parece? un montón de piedras avalanzándose contra la inconsciente de Pili.
<<Estoy pensando… la cuerda para tender la lavadora ¿de qué material estará hecha?>>
Nada comparable a cuando me dicen que Sole después de lo de su gatico anda deshecha, destrozada. Definitivamente esto es demasiado “gore“ para mi hipersensibilidad.
<<Sigo con mi preocupación, mi amiga tendrá hecho un seguro a todo riesgo en el hogar, ¿cubrirá el seguro el espachurramiento por electrodoméstico colgado? >>
Y la bonita expresión de “romper las pelotas”. Exactamente ¿de qué hablamos? porque yo me imagino a quien lo dice siempre lleno de pelotas de fútbol y con una navaja tipo serie B de terror destrozando los cueros, sì, ya sé que hay otra forma de imaginarlo, pero eso además de que debe doler lo más grande prefiero ni pensarlo.
<<Voy a llamar a mi amiga a ver si está bien, ¿alguien sabe el número de emergencias? >>
Y con razón os preguntaréis cómo es que me gusta la poesía; debe ser que disfruto con las emociones fuertes, tanta metáfora e imagen me llena la casa de sensaciones sin fin, llueven estrellas, también aúllan, me besan los arpegios, se tatúan las sonrisas… Y todo lo visualizo como si lo viviera en ese preciso momento.
Aunque insisto Yo No Soy de Letras .