viernes, 25 de noviembre de 2011

entre trenes y colillas

Dos
o doscientos trenes pitando qué más da
marrón glaçé o Paris que siempre llueve
y las sábanas crujiendo
todas las risas
todas
piedras agua, que siempre
reptan hacia doscientos quémásda.

Entreno mis labios antes de que el día dé a luz sin ganas
todas las calles, los adoquines
todas las fieras
respiran humo
sin risas
sin trenes.

El té siempre sin azúcar
los besos hilvanados 
y en el bolsillo
los rieles a medio gas.



6 comentarios:

jojoaquin dijo...

joder, charquitos: has vaciado un océano. Besos

Charcos dijo...

jjj y tú eres un exagerado, pero mira me encanta :)

besicosss

Leonel Licea dijo...

Este es uno de esos poemas tuyos que más me gustan... de esos donde lo que sugieres me puede, me domina, y me llega hasta la siquitrilla...Te aplaudo. Un abrazo gigantesco con mil besicos, besos y todo lo que quieras.
Leo

Sarco Lange dijo...

Huelo a pólvora, carbón y serpentina. Huelo el amanecer y tus manos creativas. Huelo. Soy.

Bss.

Charcos dijo...

Gracias Leo y me hace ilusión porque este es uno de los que yo denomino cosas raras que escribo ;)


besicosss

Charcos dijo...

Eres Sarco, todo eso serpentinas y una fiesta.

besicos